“Los bancos nos dijeron: no financiamos segunda vivienda y menos a doctoresâ€
- La veta empresarial del Dr. Rodrigo Mardones: Socio de la ClÃnica Las Condes participa en 12 empresas: desde un banco de células madre hasta una inmobiliaria.
Fuente: El Mercurio
El currÃculo de Rodrigo Mardones tiene 51 páginas. Nadie podrÃa dudar de sus méritos profesionales luego de revisarlo: médico de la Universidad de Chile, con una beca en cirugÃa reconstructiva del departamento de ortopedia de la Mayo Clinic y jefe del equipo de caderas de la ClÃnica Las Condes, son tres de los datos que allà se leen. Pero lo que no figura en la hoja de vida profesional de este hombre que acaba de cumplir 41 años es que participa en 12 empresas: entre ellas, un banco de células madre (Bioscell), la Inmobiliaria Marina Golf Rapel y otra de aplicaciones para telefonÃa móvil (Techmobile). Además, preside el Grupo de Accionistas Médicos Independientes (GAMI), sociedad que ya figura entre los seis mayores accionistas de la clÃnica de calle Estoril, con un 3,06% de la propiedad, y cuyo socio mayoritario es Inversiones Santa Filomena, de MarÃa Cecilia Karlezi, que cuenta con el 17,45%.
-¿Por qué un médico con 51 páginas de currÃculo transita a actividades empresariales?
-Quizás no haya explicaciones muy razonables. Siempre quise ser médico, y eso no es racional. Mis papás se separaron cuando tenÃa cerca de dos años y me mandaron donde un tÃo que es doctor en Angol. Probablemente, el contraste de pasar de mi casa a la de ese señor de delantal blanco me debe haber marcado.
Mi primer acercamiento fue la cardiocirugÃa, pero la encontré monótona, y pasé a la cirugÃa plástica reconstructiva, donde cada paciente es distinto. Al final, terminé en traumatologÃa y me encantó, porque los huesos se desarman de manera diferente, y eso me gustó.
En eso estaba cuando me llamó mi tÃo, el de siempre, que me querÃa mostrar algo que cambiarÃa mi vida. En 45 minutos me presentó un negocio que se llama “network marketing”, que impulsa Amway (American Way), una compañÃa gigante que en sus orÃgenes se dedicaba a artÃculos de aseo para la casa. Si toda la vida te enseñaron a que el ‘no’ es una respuesta, en Amway te resetean y te dicen que no es asà y que uno debe hacer lo que quiere hacer.
Yo creo que en Chile, más que en otros paÃses, todavÃa la gente podrÃa hacer lo que quisiera, pero tiene un costo.
-¿Cuál?
-Tiempo, familia, dedicación, esfuerzo y más esfuerzo. Si quiero montar algo como lo que he montado, no me puedo ir a las ocho de la noche a la casa.
-¿A qué hora se va?
-¿A qué hora termino de trabajar? Trato de llegar a mi casa a las 10 u 11 de la noche y finalizo a la una de la mañana. Yo soy doctor 100% desde las ocho de la mañana a ocho de la noche, y de ahà hasta la una de la mañana me dedico a las compañÃas que tengo. Descanso sólo un fin de semana al mes.
Doce empresas entre manos
-¿Cuántas empresas tiene?
-Tengo doce, en realidad tenemos, porque yo nunca voy solo. A los 35 años tenÃa la carrera de un señor de 60 años, habÃa desarrollado técnicas quirúrgicas nuevas y estaba muy metido en el área de investigación de regeneración de cartÃlagos en células madres.
Un poco antes de entrar a la ClÃnica Las Condes, creamos Bioteccel con dos amigos y montamos el proyecto del centro de terapia celular que tiene cinco años en la clÃnica. Esa empresa además ha creado intelectualmente productos de biotecnologÃa que fueron realizados por el grupo Bios: un concentrador de células madres y una máquina para hacer PRP (plaquetas). Paralelamente, hemos hecho dos proyectos Corfo Innova para la ClÃnica Las Condes y un tercero para Bioscell.
-¿Cuántos de estos proyectos que empiezan, funcionan?
-Hemos presentado tres y hemos tenido éxito en los tres, pero algunos de ellos los tuvimos que repostular. Éxito es un concepto bien complejo, porque es el resultado final de muchas tentativas. Mis amigos dicen que soy como un búfalo que tiro y tiro, hasta que consigo que las cosas salgan, muy a la fuerza, pero salen.
La inmobiliaria, por ejemplo, ahora se ve espectacular, porque el lago Rapel está lleno, están la cancha de golf, los edificios, a una hora y media de Santiago…, cuando la ven, preguntan cómo a nadie se le ocurrió hacer esto.
-¿Cuándo compraron?
-Cuando el lago estaba seco y botado.
-¿Invirtieron porque estaba barato?
– No por eso solamente. Un lugar asÃ, a una hora y media de la ciudad, vale oro en cualquier parte del mundo, menos en Chile. El chileno es trágico, y cuando ocurrió el terremoto y se secó el lago, salieron todos arrancando.
Primero compramos un espacio para hacer unos edificios. Ese mismo año nos ofrecieron el proyecto de la cancha de golf. Yo tengo un grupo de 5 a 10 amigos a los cuales llamo cada vez que se me ocurre una idea, uno de ellos siempre va…
-¿Quién es su yunta?
-Andrés ChahÃn. Los otros socios del proyecto de Rapel son Mauricio Wainer y Farik Rubio. Con ellos creamos un directorio y trajimos personas que nos enseñaran el modelo de segunda vivienda.
-¿Les costó que los financiaran?
-No sabe cuánto. Los bancos nos dijeron claramente: no financiamos segunda vivienda y menos proyectos inmobiliarios de doctores (ChahÃn y Wainer son también médicos).
La promesa
-¿Qué es Bioscell?
-Cinco patologÃas pueden ser tratadas con terapia celular: de cartÃlago, piel, córnea, trasplante de médula ósea y hueso. El banco captura los dos tipos de células que recuperamos del cordón, genera una masa crÃtica y la congela. ¿Qué puedo hacer con eso? En 10 o 40 años, las podremos despertar y hacer crecer a un nivel terapéutico.
-¿Bioscell también se funda en alianzas?
-En Bioteccel participan Andrés ChahÃn, Beltrán Jaureguiberry y la familia de Hugo Zunino. Allà nos aliamos con el grupo Bios -Pablo Valenzuela y Arturo Yudelevich-, que tiene una historia de emprendimiento gigantesca. Y cuando la ClÃnica Las Condes decidió que no iba a hacer crioconservación -proceso de enfriamiento y mantención- de células madre, la tomamos nosotros y nos transformamos en Bioscell.
-Este negocio, finalmente, trabaja con los miedos de las personas.
-No, de las 200 o 300 muestras que tenemos, un 30% de los pacientes ya las han usado en terapia celular. En cambio, el banco más antiguo de cordón tiene cerca de 10 años, dice guardar 20 mil muestras, y sólo ha tratado a dos enfermos.
-¿Cuánto cuesta un banco privado?
-Una inversión completa para ser autosustentable debe estar en torno a los 5 millones o 10 millones de dólares.
El nuevo poder en ClÃnica Las CondesAccionistas médicos independientes:
-¿Qué es el Grupo de Accionistas Médicos Independientes (GAMI) que usted preside?
-Es un grupo de doctores amigos, con un volumen accionario mayor que lo que en promedio tiene un médico de la clÃnica. Seguiremos comprando cada vez que podamos.
-Ustedes aumentaron participación y lo mismo hizo Inversiones Santa Filomena en el mismo perÃodo. ¿Hay una pugna ahÃ?
-GAMI tiene dos directores: Mauricio Wainer y Carlos Schnapp. Cuando Carlos Heller salió de la compañÃa, hubo acciones disponibles y ambos grupos compraron. Fue una coincidencia.
-El año pasado se cuestionó al gobierno corporativo de la clÃnica y se impidió la participación de médicos en el comité de directores independientes.
-ClÃnica Las Condes está dejando de ser esa empresa familiar que hace treinta años la formó un grupo de amigos con un sueño. El poder corporativo hoy está definido por el poder de las acciones.